¿Alguna vez os ha pasado que, realizando contactos profesionales “off” y “on” line, la persona o empresa con quienes habéis contactado os llena el buzón o el “muro” con publicidad suya (cursos, convocatorias, inscripciones, etc)? ¿Habéis tenido la sensación de que, esa persona con la hablásteis de vuestro trabajo no prestaba atención, que solo atendía cuando parecía que podía sacar provecho? ¿Os han etiquetado en una “publicidad” sin ni siquiera tomarse la molestia de entrar en vuestro perfil, o blog, o web para informarse de quién sois? Pensad en ello, y si os molesta, ¿porqué lo hacemos con otros? Nuestra “marca personal” puede verse seriamente afectada por este tipo de prácticas “invasivas”.

En el post anterior (“¿Curatoria de contenido?“), hablábamos de la importancia de producir contenidos relevantes para nuestra comunidad, hoy queremos compartir algunas preocupaciones sobre “buenas prácticas” en el tratamiento profesional y personal dentro del ámbito cultural y emprendedor.

Una situación: Te encuentras sondeando la red, investigando sobre empresas, asociaciones, entidades y personas que se dediquen a emprender en cultura. Si tienen redes sociales, lo primero que haces es dar “LIKE” en su página de facebook o seguirles en twitter. Si tienen otras redes sociales que te parezcan de interés, tomas nota y observas, lees, te documentas, pero ante todo, ESCUCHAS. Poco a poco vas construyendo una relación, contestas algún “tuit”, compartes algún material que te parece interesante, y dejas que el diálogo comience.

No obstante, muchas empresas o entidades hacen lo contrario. Se crean un perfil en Facebook y desde el primer contacto te “cuelgan” en el muro un mensaje que dice: “Gracias por agregarnos, te dejamos esta invitación. Curso de… Para comenzar el año con el pie derecho. ::: Sigue el enlace para conocer el temario :::” y agregan “La inscripción vale tanto…” ¿Cuál sería vuestra primera reacción? ¿Ir al enlace o borrarlo? os preguntarías ¿y estos quienes son, saben acaso si necesito ese “curso”? ¿Se han detenido a mirar mi perfil o mi resumen?

Otro caso, conoces a alguien, le hablas de tu trabajo, de tus proyectos, sale el tema de alguna posible colaboración y a los días te llega un email diciendo:”Ya estoy trabajando con alguien que hace eso que tu haces pero me interesa que me pases ese contacto del que me hablaste”. Sin palabras, ¿verdad?

¿Qué pasaría si parodiáramos cómo construimos relaciones en las redes sociales con la vida real?, La BBC nos da un ejemplo:

Hablar de “buenas prácticas en redes sociales” no implica solo preocuparse por conocer el uso de herramientas concretas, ni agregar personas para obtener algo a cambio, – en lo que coinciden casi todos los “manuales”-, es saber tratar con personas, interesarse por su trabajo, antes de invadir su espacio personal u profesional. Hablar de “comunidad” es también hacer “comunidad”. Una “comunidad” no es un conjunto de seguidores (un número), son personas, profesionales de cuyo trabajo podemos aprender. Luego, por empatía e interés mutuo, llega el momento de compartir.